Esta mesa ha dejado de tener tres patas. La hemos llevado a la carpintería y le hemos añadido una pata más. Ahora parece mucho más estable y firme. Me atrevería a decir que puede aguantar más peso encima.
La mesa se ha renovado pero parece que nadie quiere sentarse y apoyarse en ella. Está un poco solita, echa de menos aquellas largas conversaciones y esas contagiosas risas.
Desde una simplona mesa cuadrada y sin patas os mando un abrazo y un beso.
Os echo de menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario