
Sí, habrá campanadas, uvas, cava, buenos deseos, momentos que recordar y otros tantos para olvidar. Habrá de todo, sólo faltarán los dulces navideños y el frío, por lo demás nada que echar en falta.
Al principio me parecía una locura más pero nooo, es perfecto, y es la idea con más sentido que he oído en mucho tiempo. Y es que en un pueblo de no sé dónde de España celebran a finales de verano una noche de fin de año. Los que en su día dejaron su pueblo para labrarse un futuro medianamente mejor sólo vuelven por vacaciones. Allí se reencuentran todos durante alguna semana, seguramente coincidiendo con la fiesta mayor del pueblo. Pasará un largo año hasta que se vuelvan a encontrar.
Me puedo imaginar perfectamente el momento del reencuentro. Es justo aquí cuando intentas hacer un resumen de todo lo que te ha acontecido durante ese tiempo. El día de la despedida, el último día, sólo hay buenos augurios para que el próximo año se cumplan tus deseos. Entonces , visto así, es el mejor momento para celebrar un fin de año y abrazar al año nuevo.
Todo esto me ha traído muy buenos recuerdos. Felices reencuentros y llorosas despedidas con la gente de la playa de Torre en tantos y tantos agostos, también con la familia del pueblo en la fiesta de Septiembre. En fin, me hubiera gustado celebrar con ellos todos esos Fin de Año, porque verdaderamente allí se terminaba el año y de repente y casi sin avisar comenzaba la gran incertidumbre del próximo.
Felices vacaciones y muy feliz entrada de año