Estoy... que no me encuentro. Parece absurdo que el salirte un poquito de tu rutina diaria te provoque tanto vaivén emocional. Esto de las vacaciones es jodido, he llegado a esta conclusión ahora mismo, a las 2.50 AM del domingo 16 de Abril. Y es que muy eufórica vas preparando poco a poco unos escasos pero intensos días de vacaciones con gente a la que no ves desde hace tiempo y bueno todo sucede tal y como proponías, o sea , genial, se van acabando los días paulatinamente y poco a poco vas pasando de la felicidad extrema a la melancolía por la inevitable despedida. Tras ella vuelves a casa y sientes como si hubiera pasado mucho más tiempo del que realmente te dicta el calendario, es una sensación rara, no tienes claro el día en el que vives, es viernes o sábado? (me he preguntado dos veces hoy) no te apetece deshacer la maleta (con lo rápido que la hice), en fin, que me siento apática sin ganas de nada y sobre todo sin ganas de que llegue el lunes de vuelta a la rutina, aunque visto así creo que sí que quiero volver a mi rutina diaria, lo que sea con tal de que desaparezca esta sensación.
Sin duda padezco el llamado síndrome postvacacional, creo que tengo todos los síntomas. Si lo sé no me voy a ningún sitio, ayyy!!!! me tenía que heber quedado aquí viendo encerrar pasos.
Bueno, espero que también vosotros estéis padeciendo este mal, señal de que habéis pasado unas felices vacaciones. Si no es así, no os preocupéis que ya mismo está aquí el veranito. Un besoooo gordo.
Estos son algunos de los contextos que me crean este terrible malestar. Fijaos en la inmensidad del mar y después deleitaos con esa suculenta merienda, el de las bolas es el mío, ummmm!!!!

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