
"Hay una leyenda sobre un pájaro que canta sólo una vez en su vida, y lo hace más dulcemente que cualquier otra criatura sobre la faz de la tierra. Desde el momento en que abandona el nido, busca un árbol espinoso y no descansa hasta encontrarlo. Entonces, cantando entre las crueles ramas, se clava él mismo en la espina más larga y afilada. Y, al morir, envuelve su agonía en un canto más bello que el de la alondra y el ruiseñor. Un canto superlativo, al precio de la existencia. Pero todo el mundo enmudece para escuchar, y Dios sonríe en el cielo. Pues lo mejor sólo se consigue con grandes sacrificios... Al menos, así lo dice la leyenda...".
Collen Mc Cullough
Pues nada, hacía muchos años que no oía esta leyenda, hoy la encontré y he querido compartirla con vosotras. Otro trocito de mí que os descubro ¿hay algo ya que no sepáis?
PD: he estado mirando un Golf para comprármelo. Helen recuerda que yo me subía a tu coche cuando eras un peligro así que ya sabes lo que te espera. Mari, recuerda que te ofreciste para dar clase con el coche ¿no te irás a echar para atrás eh?
Muchos besos a las dos
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