lunes, diciembre 26, 2005

Leyendas urbanas


Todos y todas hemos tenido "una primera vez", pues ayer fue la mía. Me resistí en varias ocasiones pero la noche de ayer fue especial y merecía que aceptara tras habérselo negado a tantas personas. Y si, accedí a cenar en UN CHINO. O qué creíais...eh!!!!
Bueno, no fue el típico Chino de barrio, el acontecimiento tuvo lugar en el Restaurante Asiático "CONFUCIO". Yo no quería, pero siendo Navidad y tras tanta insistencia acepté. La verdad es que aquello pasará a mi propia historia personal. Al principio me limité a coger ensaladitas, patatas agridulces y poco más. Más tarde le eché valor y empecé a tomarle el gusto a los rollitos primavera. Y ya, al final, me solté el pelo y terminé comiendo fideos chinos, una sopa...(sin comentarios), sushi, unos espaguetti extraños, etc. Probé de todo excepto todo aquello que llevara carne. Supongo que no hace falta que os cuente todas esas leyendas que rondan por ahí sobre la comida oriental. Pero dejadme que por lo menos me desahogue...
MIAU,MIAU; GUAU,GUAU,GUAU; CRIIII,CRIII,CRIIII,
jajaja. Bueno ya, no quiero contribuir a que paséis una mala digestión a mi costa.
En fin, la cosa tuvo su gracia. Nos lo pasamos en grande con la cinta transportadora (permitidme no dar detalles), nos hicimos fotos con los chinos camareros, compartimos las típicas leyendas gastronómicas con la gente de las mesas de alrededor... bueno, sin duda , inolvidable. Lo menos gracioso, fue el momento en el que nos trajeron la cuenta. Fue curioso, pues nosotros no la pedimos.Creéis que debo interpretar algún mensaje subliminal al respecto? Nooo, seguro que estaban encantados con nuestra presencia, lo que pasa es que claro llevábamos allí como cosa de dos horas y había una cola para coger mesa como de unas 20 personas. La cuenta nos sorprendió, comer, comimos bastante aunque claro, beber, también bebimos mucho. El tintito de la casa (Rivera del Duero, por cierto) combina muy bien con la salsa agridulce y claro cuanto más comes más bebes (proporcionalidad pura y dura). Pues eso, que nos costó un pico la cenita.
Para la próxima iré con vosotras, pero sin prisas. Dicen que segundas partes nunca fueron buenas. Un beso y Feliz Navidad!!!!

Sheng Dan Kuai Le (ala!, ahí va eso)

1 comentario:

Rusae dijo...

siento decirte amiga que NO SON LEYENDAS URBANAS, se de muy buena tinta lo que se cuece entre los fogones de algún que otro restaurante chino cordobés, petro bueno siempre intento olvidarlo cuando me dicen: vamos al CONFUCIO (que pasa? se ha puesto de moda?).
El problema yo lo he intentado subsanar pensando lo que tu: "si no como carne...no hay peligro", pero las palabras de mi padre martillean mi cabeza: "soja, soja, soja...bañera,bañera,bañera...) el caso es que la verdura parece que tampoco esté libre de peligro en los restaurantes chinos, en el fondo pienso que si en la otra vida fuese china, ojalá y no fuese verdura, porque es siempre la gran olvidada de la historia.
Hay una cita que decía algo parecido a:"siempre es mejor que hablen mal de ti a que no te tengan en cuenta".